"La igualdad de la riqueza debe consistir en que ningún ciudadano sea tan opulento que pueda comprar a otro, ni ninguno tan pobre que se vea necesitado de venderse". (Jean Jacques Rousseau)
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- mundocolito
- bahia blanca, buenos aires, Argentina
- cuando escribo decente soy humano, cuando puteo soy argentino.
domingo, 2 de junio de 2019
La inactividad activa.
Gracias a toda la gente que de alguna manera llega hasta este rincón del universo de internet, rincon minusculo, efímero, algo empolvado y olvidado, a veces por falta de tiempo, a veces falta de ideas, a veces simplemente olvidado.
Cuando entro miro siempre las estadísticas, sabiendo que al menos una persona entro a mirar mi mundo yo soy feliz, esto no está muerto, el mensaje trivial o importante que pueda haber aquí sigue dispersandose; Y a veces suceden cosas raras, como la que muestro en la foto. Un mes, 30 o más días, con la curiosa conjunción de que 106 personas de un país determinado entraron a ver mi blog, casi moribundo eh inactivo. ¿Por que 106 habitantes de Francia entraron a mi blog? Seguramente buscaban una palabra clave, alguna frase en el buscador de google y casualmente está entre mis palabras escritas y bingo, encontraron lo que seguramente no querían ni buscaban. Además, no eh sido muy benévolo con la gente de Francia en alguna que otra entrada, en el tiempo en que pasó lo de la revista satírica y el atentado, y demás cosas, porque como ciudadano del mundo, no soporto la demagogia ni el cinismo, ni el rasgarse las vestiduras por un pueblo si y otro no. Las guerras, el terrorismo y la política son los peores inventos de la humanidad, punto.
Si algún ciudadano Francés o de cualquier otra parte de esta aldea global se ha sentido ofendido por algo aquí escrito, tiene habilitado los comentarios de las entradas para comentar a gusto, la libertad de expresión es lo que debe conservarse en internet como si fuera la llama de la antorcha olímpica, cuidandola de mano en mano y llevando siempre la verdad, o lo que suponemos como verdad, hasta la meta.
Gracias de nuevo, estamos en plena grieta en Argentina, una división de pensamientos políticos, morales, intelectuales, en fin, una fragmentación en donde si uno es blanco el otro siempre será el negro antagónico y no hay grises, vamos a tardar muchos años en tener de nuevo grises, que de a poco vayan desplazando a los otros colores, y este año electoral no ayuda, al contrario.
Es época complicada, estoy dejando de fumar, la abstinencia tampoco ayuda , los cambios de humor como tormentas de verano, me han comprado un producto que son pastillas de nicotina para que sea menos explosivo, pero todavía no eh usado eso, trato de que sea solo mental la lucha, que venza el intelecto al deseo, aunque es difícil, 20 años con el vicio... veremos, próximamente novedades .
jueves, 18 de mayo de 2017
Siempre es hoy
Siempre estuve, solo que he tenido poco tiempo, vida que le dicen, que me impidio estar en este lindo refugio que es mi blog. MI BLOG, asi, en mayusculas y con el orgullo de alguien que tiene un cuarto en el fondo de la casa solo para el y su mundo, un salon de juegos, un cultivo de marijuana al lado del gallinero, ya no hay ( gallineros) un sitio adonde poder gritar libremente todo lo que de vez en cuando uno debe sacar para que no le estalle una vena o una arteria, mejor perder un amigo y no una tripa decia alguien a quien conoci mientras se tiraba un pedo.
Ahora, cosas del mundo moderno, tecleando desde un teclado que no existe, digital de telefono, asi que ya no es teclear sino " pulgarecear" o algun engendro idiomatico parecido, ya que mi dedo gordo derecho se basta y sobra para decir lo que digo, mientras los nueve restantes, pobres esclavos, sostienen el celular ante mis ojos. Inevitablemente este aparato ( smarthphone) ya es de la casa y se ha colado en nuestras vidas como todo, tan gradualmente que no nos dimos cuenta, como la tv por cable, el microondas, la play, el internet y luego su mutacion a internet wi fi. Y lo mas irrisorio es que puedo contar con los dedos de las manos cuantas veces lo use como un telefono( para llamar y hablar) desde que lo tengo. Chats, redes sociales, la magia futurista de las video llamadas, todo se puede hacer en estas cosas mientras tenga bateria y wi fi.
Saben que soy ochentoso aquellos que me leen a veces, y agradesco la fidelidad. Ser ochentoso es saber que llegamos no se como al futuro, el mañana que pensabamos en 1980 y tantos es hoy, y supero nuestra pueril imaginacion varias veces. Igual nos debe los autos voladores y las naves espaciales partiendo hacia el todo y la nada pero bueno, no sera mi futuro sino el de las proximas generaciones. Siempre es hoy decia gustavo cerati ( gracias por tanto maestro) y el hoy entonces cambia a pasos agigantados y en un parpadeo. Igualmente no todo es alegria y rosas, tanta tecnologia y conectividad y redes sociales fomentan cosas buenas y malas. Personalmente creo que es tierra feril para que germinen boludos y dios te salve y te guarde de la cosecha, mas ciclica y productiva que los tomates ingleses o los naranjos californianos.
Hace como un año que no decia presente y colgaba un post. No sera tan largo el reseso, prometo. Tener blogger en el movil facilita las cosas, madrugas insomnes o ataques de diarrea ahora seran productivos para este lugar.
Se los quiere, gracias por tomarse 2 minutos y leerme, se que mis pensamientos fueron leidos por todo el mundo y no quiero defraudar a , por ejemplo, el amigo finlandes que un dia paso y me leyo y quien te dice le saque una sonrisa en alguna de sus noches nordicas fabulosas y nevadas.
domingo, 13 de diciembre de 2015
no te alcanzo
lunes, 25 de mayo de 2015
Amarillo mecánico, el homenaje que nadie vio ( o entendió)
En el vigésimo capitulo no hay ningún indicio de este cambio. El chico es condicionado y luego descondicionado y contempla con jubilo la recuperación de una libertad libre y violenta. "Si, yo ya estoy curado", dice, y asi concluyen el libro norteamericano y la película. El capitulo veintiuno concede a la novela una cualidad de ficción genuina, un arte asentado sobre el principio de que los seres humanos cambian. De hecho, no tiene demasiado sentido escribir una novela a menos que pueda demostrarse la posibilidad de una transformación moral o un aumento de sabiduría que opera en el personaje o personajes principales. Incluso los malos bestsellers muestran a la gente cambiando. Cuando una obra de ficción no consigue mostrar el cambio, cuando solo muestra el carácter humano como algo rígido, pétreo, impenitente, abandona el campo de la novela y entra en la fabula y en la alegoría. La naranja norteamericana o de Kubrick es una fabula; La británica o mundial es una novela."....
Ahora llego al porque del titulo. En los simpsons, en su especial de horror numero XXV parodiaron a su manera a la naranja mecánica, no pude encontrar el capitulo en el youtube y menos aun en español, sepan disculpar, pero tengo fotos y algo que han puesto en la wikipedia.
A Clockwork Yellow (Amarillo Mecanico.En Español) ( sacado de Wikipedia)
domingo, 3 de agosto de 2014
BRUJA - texto completo . Julio Cortazar
La juventud de Paula ha sido triste y silenciosa, como ocurre en los pueblos a toda muchacha que prefiera la lectura a los paseos por la plaza, desdeñe pretendientes regulares y se someta al espacio de una casa como suficiente dimensión de vida. Por eso, al apartar ahora los claros ojos del tejido —un pull-over gris simplísimo—, se acentúa en su rostro la sombría conformidad del que alcanza la paz a través de moderado razonamiento y no con el alegre desorden de una existencia total. Es una muchacha triste, buena, sola. Tiene veinticinco años, terrores nocturnos, algo de melancolía. Toca Schumann en el piano y a veces Mendelssohn; no canta nunca pero su madre, muerta ya, recordaba antaño haberla oído silbar quedamente cuando tenía quince años, por las tardes.
—Sea como sea —pronuncia Paula—, me gustaría tener aquí unos bombones.
Sonríe ante la fácil y ventajosa sustitución de anhelos; su horrible ansiedad de fuga se ha resumido en un modesto capricho. Pero deja de sonreír como si le arrancaran la risa de la boca: el recuerdo de la mosca se asocia a su deseo, le trae un inquieto temblor a las manos vacantes.
Paula tiene diez años. La lámpara del comedor siembra de rojos destellos su nuca y la corta melena. Por sobre ella —que los siente altísimos, lejanos, imposibles—, sus padres y el viejo tío discuten cuestiones incomprensibles. La negrita sirvienta ha puesto frente a Paula el inapelable plato de sopa. Es preciso comer, antes que la frente de la madre se pliegue con sorprendido disgusto, antes que el padre, a su izquierda, diga: «Paula», y deposite en esa simple nominación una velada suerte de amenazas.
Comer la sopa. No tomarla: comerla. Es espesa, de tibia sémola; ella odia la pasta blanquecina y húmeda. Piensa que si la casualidad trajera una mosca a precipitarse en la inmensa ciénaga amarilla del plato, le permitirían suprimirlo, la salvarían del abominable ritual. Una mosca que cayera en su plato. Nada más que una pequeña, mísera mosca opalina.
Intensamente tiene los ojos puestos en la sopa. Piensa en una mosca, la desea, la espera.
Y entonces la mosca surge en el exacto centro de la sémola. Viscosa y lamentable, arrastrándose unos milímetros antes de sucumbir quemada.
Se llevan el plato y Paula está a salvo. Pero ella jamás confesará la verdad; jamás dirá que no ha visto caer la mosca en la sémola. La ha visto aparecer, que es distinto.
Todavía estremecida por el recuerdo, Paula se pregunta la razón de no haber insistido, alcanzado la seguridad de lo que sospecha. Tiene miedo: ésa es la respuesta. Toda su vida ha tenido miedo. Nadie cree en las brujas, pero si descubren una la matan. Paula ha guardado en el vasto cofre de sus muchos silencios una íntima seguridad; algo le dice que ella puede. Ha dejado irse la infancia entre balbuceos y esperanzas; está viendo pasar su juventud como una tristísima diadema suspendida en el aire por manos vacilantes, deshojándose despacio. Su vida es así; tiene miedo, quisiera comer bombones. Los pull-overs y las mañanitas se amontonan en los armarios; también los manteles finamente diseñados con motivos de Puvis de Chavannes. No ha querido adaptarse al pueblo; Raúl, Atilio González, el pálido René, son testigos de antaño; la quisieron, la buscaron, ella les sonrió al rechazarlos. Los temía como a sí misma.
—Sea como sea, me gustaría tener aquí unos bombones.
Está sola en la casa. El viejo tío juega al billar en el Tokio. Empieza Paula a sentir la tentación, por primera vez intensa hasta darle náuseas. Por qué no, por qué no. Afirma preguntando, pregunta al afirmar. Es ya algo fatal, hay que hacerlo. Y como aquella vez, concentra su deseo en los ojos, proyecta la mirada sobre la mesa baja puesta al lado de la mecedora, toda ella se lanza tras su mirada hasta sentir de sí misma como un vacío, un gran molde hueco que antes ocupara, una evasión total que la desgaja de su ser, la proyecta en voluntad...
Y ve surgir poco a poco la materialización de su deseo. Finas láminas rosadas, reflejos tenues de papel de plata con listas azules y rojas; brillo de mentas, de nueces pulimentadas; oscura concreción del chocolate perfumado. Todo ello transparente, diáfano; el sol que alcanza el borde de la mesa percute en la creciente masa, la llena de translúcidas penetraciones; pero Paula fija todavía más la voluntad en su obra e irrumpe al fin la opacidad triunfante de la materia lograda. El sol es rechazado en cada pulida superficie, las palabras de las envolturas se afirman categóricas; y eso es una fina pirámide de bombones. Praline. Moka. Nougat. Rhum. Kummel. Maroc...
La iglesia es ancha, pegada a la tierra. Las mujeres retardan con charlas su vuelta de misa, apoyando en la sombra espesa de los árboles placeros el deseo de quedarse. Han visto asomar a Paula bellamente vestida de azul, y la contemplan insidiosas en su furtivo camino solitario. El misterio de esa nueva vida las altera, las enajena; apenas puede tolerarse que el misterio resista tanta prolija indagación. El viejo tío ha muerto; Paula vive sola en la casa. Nunca hubo fortuna en la familia; pero ese vestido azul...
Y el anillo; porque han visto el anillo centelleante que a veces, en los intervalos del cine local, se enciende con insolencia cuando Paula, mecánicamente, echa hacia atrás el ala vibrante de su pelo castaño.
Paula reza diariamente en la iglesia del pueblo. Reza por sí, por su horrendo crimen. Reza por haber matado un ser humano.
¿Era un ser humano? Sí lo era, sí lo era. Cómo pudo ella dejarse arrastrar por la tentación, invadir los territorios de lo anormal, desear una figurita animada que le recordara sus muñecas de infancia. El anillo, el vestido azul, todo estaba bien; no había pecado en desearlos. Pero concebir la muñeca viva, pensarla sin renuncia... Aquella medianoche, la figurita se sentó en el borde de la mesa sonriendo con timidez. Tenía pelo negro, pollera roja, corselete blanco; era su muñeca Nené, pero estaba viva. Parecía una niña, y con todo Paula presintió que una terrible madurez informaba ese cuerpo de veinte centímetros de alto. Una mujer, una mujer que su extravío acababa de crear.
Y entonces la mató. Le fue preciso borrar la obra que fatalmente sería descubierta y atraería sobre ella el nombre y el castigo de las brujas. Paula conocía su pueblo; no tuvo valor de huir. Casi nadie huye de los pueblos, y por eso los pueblos triunfan. De noche, cuando la figurita silenciosa y sonriente se durmió sobre un almohadón, Paula la llevó a la cocina, la puso en el horno de gas y abrió la llave.
Estaba enterrada en el patio del limonero. Por ella y por sí misma, la asesina rezaba, diariamente en la iglesia.
Es de tarde, llueve. Vivir es triste en una casa sola. Paula lee poco, apenas toca el piano. Quisiera algo, no sabe qué. Quisiera no tener miedo, evadirse. Piensa en Buenos Aires; acaso en Buenos Aires, donde no la conocen. Acaso en Buenos Aires. Pero su razón le dice que mientras se lleve a sí misma consigo el miedo ahogará su felicidad en todas partes. Quedarse, entonces, y ser pasablemente dichosa. Crearse una dicha hogareña, envolverse en el cumplimiento de mil pequeños deseos, de los caprichos minuciosamente destruidos en su infancia y su juventud. Ahora que ella puede, que lo puede todo. Dueña del mundo, si solamente se animara a...
Pero el miedo y la timidez le cierran la garganta. Bruja, bruja.
Para las brujas, el infierno.
Las mujeres no tienen toda la culpa. Si creen que Paula vende en secreto su cuerpo es porque el origen de tan insólito bienestar les es incomprensible. Está la cuestión de su casa de campo. Las ropas y el auto, la piscina, los perros finos y el abrigo de visón. Pero el amante no habita en el pueblo, eso es seguro; y Paula no se aleja casi nunca de su residencia. ¿Habrá hombres tan poco exigentes?
Ella cosecha las miradas, recoge comentarios por boca de pocos amigos de familia que acuden a veces, con lenguaje libre de preguntas, a beber una taza de té. Sonríe tristemente y dice que no le importa, que es feliz. Sus amigos, antiguos cortejantes convencidos del imposible, comprueban tanta felicidad en la mirada de Paula. Ahora hay como un brillo de fósforo en sus pupilas claras. Cuando vierte el té en las finas tazas su gesto tiene algo de triunfante, contenido por un carácter tímido que se rehuye a sí mismo la ostentación de lo logrado.
A solas, Paula recuerda su labor de demiurgo; la lenta, meticulosa realización de los deseos. El primer problema fue la casa; tener una casa en las afueras del pueblo, con la comodidad que su ocio reclamaba. Buscó el lugar, el ambiente; cerca del camino real, aunque no excesivamente cerca. Tierras altas, aguas sin sal. Creó dinero para adquirir el terreno y estuvo por confiarse a un arquitecto para que le construyera la residencia. Sin embargo la detenía el temor de manejar cuestiones financieras, acrecentar sospechas latentes en todo saludo, más precisamente en los muchos silencios desdeñosos. Una tarde, a solas en su tierra, pensó crear la casa pero tuvo miedo. La vigilaban, la seguían; en los pueblos una casa no brota de la nada. No debe brotar de la nada. Había que acudir al arquitecto, entonces; Paula dudaba, amedrentándose ante cada problema. Irse del pueblo hubiera concluido con todo; eso y ser valiente: los imposibles.
Entonces hizo algo grande: crear, no la casa, sino la construcción de la casa. Aplicándose noche y día, logró que la residencia fuera edificada sin despertar en nadie el temido azoramiento. Creó paso a paso la construcción de su finca, y aunque hubo días en que se preguntó qué harían los obreros al concluirla, tuvo al fin la satisfacción de ver que aquellos hombres se marchaban en silencio, contando su dinero. Entonces entró en su casa, que era verdaderamente hermosa, y se dedicó a amueblarla poco a poco.
Era divertido; tomaba una revista, en busca de un ambiente que la complaciera, elegía el lugar preciso y creaba cosa por cosa esas predilectas imágenes. Tuvo gobelinos; tuvo un tapiz de Teherán; tuvo un cuadro de Guido Reni; tuvo peces chinescos, perros pomerania, una cigüeña. Los pocos amigos que acudían a la casa eran recibidos en habitaciones prolijas, de discreto gusto burgués; Paula los esperaba cordialmente, los llevaba a pasear por la casa y los jardines, mostrándoles los crisantemos y las violetas; y como ella era la discreción misma, los visitantes bebían su té y se marchaban de la residencia sin descubrir nada nuevo.
Integró una biblioteca con volúmenes rosa, tuvo casi todos los discos de Pedro Vargas y algunos de Elvira Ríos; llegó un momento en que ya poco deseaba y su capricho sólo halló ejercicio en alguna golosina, un perfume nuevo, una sazón de pescado. Pero después Paula quiso tener un hombre que la amara, y aunque vaciló largo tiempo entre recibir en su lecho a cualquiera de sus fieles pretendientes o crear un ser que cumpliera en todo sus románticas visiones de antaño, comprendió que no había alternativas y que le era forzoso decidirse por lo último. Un amante del pueblo hubiera preguntado, inquirido hasta descubrir, más allá de la sonrisa, el poder de la bruja. Y entonces hubiera sido el terror, la persecución, la locura.
Creó su hombre. Su hombre la amó. Era bello, fino, se llamaba Esteban, jamás quería salir de la casa: así tenía que ser. Ya enteramente aislada de sus semejantes, Paula negó el té a los amigos y éstos presintieron la regencia de un macho en la casa. Tristes de corazón, se volvieron al pueblo.
Ella recuerda ahora su labor de demiurgo. Es casi de noche; Paula no está triste y sin embargo hay una mano fría que se apoya en su pecho, cubriéndole el hueco entre los senos con una firme opresión. «Estoy cansada», se dice. «He tenido que pensar tanto, que desear tanto...». Comprende, sin palabras, la tremenda fatiga de Dios. También ella necesita su séptimo día para ser enteramente feliz.
Esteban se reclina a su lado, mirándola con hondos ojos negros; le sonríe, un poco como un hijo.
—Paula —murmura.
Ella le acaricia el pelo sin hablar. Es difícil no sentirse maternal con ese muchacho demasiado sensible, desasido de todo lazo humano, íntegramente dado a la tarea de adorarla. Esteban no hace preguntas, parece estar siempre esperando su voz. Es mejor así.
Y de pronto, como una lejana llamada de cuernos, Paula tiene la débil pero distinta sensación de estar enferma, de que se va a morir, de que el séptimo día viene sin aplazo posible.
Cuando los dos médicos retornan al pueblo, es bien poco lo que tienen que decir. Lo mismo al siguiente día. En la tarde del tercero, el automóvil de los médicos rodea la plaza y se detiene ante la cochería principal.
Es entonces que los amigos de Paula deben luchar contra el desatado rencor de todo un pueblo cristiano. Las esposas, las hermanas, los profesores de moral lugareña; hay quienes aspiran a que Paula se corrompa en la soledad de su casa, libre y abandonada como su vida. Lo que se elige en este mundo ha de mantenerse en el otro. Y son pocos, apenas cinco hombres silenciosos, los que acuden por la noche a la residencia para velar el cadáver de la amiga.
Los empleados de la cochería y dos mujeres de la granja vecina han puesto a la muerta en el ataúd y montado la capilla ardiente. Los amigos encuentran, casi sin sorpresa, a Esteban. Lo ven por primera vez, estrechan su mano. Esteban parece no comprender; está sentado en un alto sillón de respaldo calado, a la derecha del cadáver. A intervalos se levanta, va hasta Paula y la besa en la boca; un beso fresco, fuerte, que los amigos contemplan con espanto. El beso de un joven guerrero a su diosa antes de la batalla. Después vuelve Esteban a su asiento y se inmoviliza, mirando por encima del ataúd hacia la pared.
Paula ha muerto al atardecer y es medianoche ya. Los amigos están solos, con ella y Esteban. Afuera hace frío y algunos piensan en el pueblo, en las botellas de agua caliente de los lechos, en los boletines de radio.
En semicírculo miran a Paula que yace sin esfuerzo, como por fin liberada de una carga superior a sus pequeños hombros que han conservado siempre algo de la forma niña. Las larguísimas pestañas vierten una mínima sombra sobre los pómulos grises. Los médicos han dicho que su muerte ha sido lenta pero sin lucha, como una madurez de fruto. Y por los cinco amigos pasa, alternativamente, el mismo tierno y manido pensamiento: «Parece dormida».
¿Por qué entra tanto frío en la habitación? Es repentino, por bocanadas crecientes. Tal vez un frío que nace de adentro, piensan los amigos; suele sentirse en los velatorios. Un poco de coñac... Y cuando uno de ellos mira a Esteban, rígido en su sillón, siente como un horror que repentinamente le crece y le invade el pelo, las manos, la lengua; a través del pecho de Esteban está viendo los calados del respaldo del sillón. Los otros siguen su mirada y lividecen. El frío sube, sube como una marea. Más allá de la puerta cerrada se yergue de pronto la masa espesa del monte de eucaliptos bañado de luna; y ellos comprenden que lo están viendo través de la puerta cerrada. Ahora son las paredes que ceden ante el paisaje del campo, la granja vecina, todo bajo una cruda luz de plenilunio; y Esteban es ya una burbuja de gelatina, bello y lamentable en su sillón que cede como él ante el avance de la nada. Del techo entra un chorro de luz plateada quitando nitidez a los resplandores de la capilla ardiente. Por la suela de los zapatos sienten ahora los cinco amigos filtrarse una humedad de tierra fresca, con césped y tréboles, y cuando se miran, incapaces de pronunciar la primera palabra de la revelación, están ya solos con Paula, con Paula y la capilla ardiente que se levanta desnuda en medio del campo, bajo la luna inevitable.
lunes, 21 de abril de 2014
"CARTA DE GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ A GEORGE W. BUSH"
"¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino? ¿Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provocan el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo en los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo?
¿Cómo se vive por un día en tu propia casa la incertidumbre de lo que va a pasar? ¿Cómo se sale del estado de shock? En estado de shock caminaban el 6 de agosto de 1945 los sobrevivientes de Hiroshima. Nada quedaba en pie en la ciudad luego que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80. 000 hombres mujeres y niños. Otros 250. 000 morirían en los años siguientes a causa de las radiaciones. Pero ésa era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión.
¿Cómo se siente hoy el horror cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido el fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana sino en tu propia patria? Otro 11 de setiembre, pero de 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado. También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una ignota republiqueta sudamericana. Las republiquetas estaban en tu patio trasero y nunca te preocupaste mucho cuando tus marines salían a sangre y fuego a imponer sus puntos de vista.
¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina? Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala y Granada.
Hace casi un siglo que tus gobernantes están en guerra. Desde el comienzo del siglo XX, casi no hubo una guerra en el mundo en que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, con excepción de Pearl Harbor cuando la aviación japonesa bombardeó la Séptima Flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos.
Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando viste las imágenes por televisión o escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo en lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante muchos años? En Manhattan, la gente caía desde las alturas de los rascacielos como trágicas marionetas. En Vietnam, la gente daba alaridos porque el napalm seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío.
Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak fueron 500. 000 los muertos. Medio millón de almas se llevó la Operación Tormenta del Desierto... ¿Cuánta gente desangrada en lugares tan exóticos y lejanos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia, Congo, Nicaragua, Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable? En todos esos lugares los proyectiles habían sido fabricados en factorías de tu país, y eran apuntados por tus muchachos, por gente pagada por tu Departamento de Estado, y sólo para que tu pudieras seguir gozando de la forma de vida americana.
Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo. Curiosamente, tus gobernantes lanzan los jinetes del Apocalipsis en nombre de la libertad y de la democracia. Pero debes saber que para muchos pueblos del mundo (en este planeta donde cada día mueren 24. 000 pobladores por hambre o enfermedades curables), Estados Unidos no representa la libertad, sino un enemigo lejano y terrible que sólo siembra guerra, hambre, miedo y destrucción. Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana, una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Y las víctimas han sido, en el 90 por ciento, civiles, mujeres, ancianos, niños efectos colaterales.
¿Qué se siente cuando el horror golpea a tu puerta aunque sea por un sólo día? ¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca?
¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanqui, saber que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa? "
viernes, 11 de abril de 2014
ADIOS QUERIDO ALFREDO ALCÓN
Pero También fue Augusto Remo Erdosain, el protagonista de " Los 7 locos" y su continuación, " los lanzallamas", de Roberto Arlt.
Nada mejor para homenajearlo que verlo en la piel de este torturado personaje, en la pelicula de leopoldo torre nilsson del año 1973, encontré una versión subtitulada al ingles asi que todo aquel que sepa ingles y entre aquí puede disfrutar de este clasico de la literatura argentina llevado al cine.
Hasta siempre Alfredo, que en paz descanses....
miércoles, 2 de abril de 2014
"LOS NIÑOS INGLESES NO EXISTEN "
Los niños ingleses no existen.
Los niños argentinos no existen.
Los niños y niñas en el mundo nacen libres y del mundo. Luego, por un error de conceptos y costumbres repetidas hasta el cansancio para hundir su libertad, se les enseñan mapas y se los encierra en continentes, en países, en ciudades, trazando barreras en un mundo que se les había prometido redondo.
Se les dice que las fronteras son tan eternas y absolutas como insistentes las luces del firmamento.
Así, se les enseña de lo diferente que son esos otros niños, de lo extraño de sus lenguas y costumbres, sus extraños credos y sospechosos matices en la piel. Y lo trascendente de los colores de cabellos o los tintes de sus ojos.
Que es suficiente razón para matarlos, que otros niños nacieran en países con otros colores en el mapa.
Se les enseña ésas y otras tantas mentiras, para que no vean a niños y niñas, dónde sólo hay niños y niñas.
- Jacques Pierre

sacado de la pagina de facebook de " el club de los libros perdidos", página mas que recomendable para disfrutar.
https://www.facebook.com/pages/El-Club-de-los-Libros-Perdidos/162382747156833
miércoles, 12 de febrero de 2014
2014 año de Julio Cortazar
domingo, 29 de septiembre de 2013
PEDRO Y LA LIGA LATINOAMERICANA DE POKER ( HOME GAME-POKERSTARS)
DESPUÉS VINIERON OTROS CLUBES, HASTA YO ME HICE UN CLUB ( GLIPTODONTE CLUB - ID: 649360 CODE: POKERDEACES ) PUEDEN ENTRAR Y JUGAR AHÍ O EN MI TABLÓN DE ANUNCIOS TENGO UNA LISTA DE LOS CLUBES AMIGOS EN DONDE SE JUEGA A NIVEL Y SE HACE AMISTADES.
PERO YO NO QUIERO SALIRME DEL MOTIVO POR EL CUAL ESTE POST EXISTE. UN DÍA CUALQUIERA ENTRO A ACHA POKER UN MUCHACHO MEXICANO, SIMPÁTICO, TÍMIDO, HUMILDE, QUE NOS AGRADÓ A TODOS. TENIENDO TODOS ESOS ADJETIVOS, SIN EMBARGO Y PORQUÉ NO, ES UN INNOVADOR , YA QUE IDEO, EMPRENDIÓ, EH ENTUSIASMO A TODOS EN UN PROYECTO QUE VIO LA LUZ HACE UN AÑO Y GOZA DE EXCELENTE SALUD.
PEDRO, ASÍ SE LLAMA, CONVENCIÓ A LOS DUEÑOS DE AL PRINCIPIO UN PAR DE CLUBES, DE ARMAR UNA LIGA DE POKER DONDE PARTICIPARAN LOS MEJORES JUGADORES DE CADA CLUB INSCRITO EN LA FORMACIÓN DE DICHA LIGA . CADA SEMANA, AL MENOS UN TORNEO DENTRO DE CADA CLUB SERÍA CLASIFICATORIO PARA PODER ACCEDER A JUGAR EN LA LIGA. ASÍ QUE SE EMPEZÓ COMO SE COMIENZA TODO A VECES, MUCHOS NO SABÍAMOS POR QUÉ NI PARA QUE JUGÁBAMOS ESO, ALGUNOS NO LE VEÍAN FUTURO TAMPOCO, PERO SE JUGÓ, SE CLASIFICARON LOS PRIMEROS Y COMENZÓ LA HISTORIA.
UN AÑO DESPUÉS, TERMINAMOS DE JUGAR UNA LIGA DE 26 FECHAS, 54 TORNEOS, CON 50 JUGADORES, MAS UNA COPA LATINOAMERICANA PARALELA, TAMBIÉN CON LOS MISMOS 50 JUGADORES DEL CLUB.
EL NIVEL DE COMPETENCIA ES MUY BUENO, PORQUE SI NO PELEAS POR SER DE LOS 3 DEL PODIO EN LAS COMPETENCIAS ( Y LLEVARTE PREMIO EN DINERO REAL) PELEAS POR NO ESTAR ABAJO DE LA TABLA Y DESCENDER, ASÍ QUE ESTA MUY BUENO Y CADA 3 MESES SE RENUEVAN LOS JUGADORES Y CADA VEZ SEREMOS MAS PORQUE SE VAN SUMANDO CLUBES AL PROYECTO DE PEDRO, HAY JUGADORES DE TODAS PARTES DE AMÉRICA Y ACABA DE GANARSE UN LUGAR EN LA LIGA UNA JUGADORA ESPAÑOLA QUE NO ES PROFESIONAL PERO PODRÍA SERLO TRANQUILAMENTE PORQUE ES IMBATIBLE JUGANDO POKER.
YO SE LOS QUERÍA CONTAR NOMAS, PORQUE SI ESTAS DÁNDOLE AL POKER ON LINE, TE GUSTA COMO PASATIEMPO, Y QUERES PASAR UN RATO ENTRE AMIGOS, SIN TENER QUE JUGAR CON RUSOS Y UKRANIANOS INSOPORTABLES, ESTA ES UNA BUENA OPCIÓN, TANTO PARA ENTRETENERTE COMO PARA SABER TU VERDADERO NIVEL EN EL POKER.
CALENTITA LES DEJO LA TABLA FINAL DE LA LIGA, QUE GANÓ UN ARGENTINO FANÁTICO DE LOS REDONDITOS DE RICOTA, YO QUEDE 4TO AHÍ NOMAS DE PEDRO, A QUIEN LE DEDICO ESTA ENTRADA POR EL ESFUERZO , YA QUE HACE TWEET CAMS EN VIVO DE LAS COSAS IMPORTANTES QUE PASAN EN LA LIGA, LAS MESAS FINALES, LOS SORTEOS DE GRUPO DE LAS COPAS, TODO CON TOTAL TRANSPARENCIA, HASTA TIENE UN CANAL EN EL YOUTUBE CON TODAS LAS GRABACIONES DE LOS TORNEOS. DEJO TAMBIÉN UN ENLACE DEL FINAL DE LA LIGA QUE PASO HACE UN RATO NOMAS, EL VIDEO DE LA TWEET CAM CON EL RELATO DE PEDRO COMENTANDO EN VIVO LO QUE SUCEDÍA EN LA FECHA ÚLTIMA, YA CON EL CAMPEÓN ASEGURADO, PERO HABÍA PELEA POR EL SEGUNDO Y TERCER LUGAR Y TAMBIÉN POR LOS DESCENSOS, ASÍ COMO TAMBIÉN EL FACEBOOK DE LA LIGA POR SI QUIEREN PRENDERSE A JUGAR AHÍ PEDRO LES DIRÁ LOS PASOS PARA HACERLO.
final de la liga latinoamericana de poker ( home games- Pokerstars)
liga latinoamericana de poker
DESPUES DE TODO,LOGRÉ SER UN DEPORTISTA ACEPTABLE, YA QUE EL POKER ES EL DEPORTE DEL NUEVO SIGLO ¿ O NO?.
miércoles, 10 de julio de 2013
Nikola Tesla, el Inventor olvidado.( Tomado de Castillayleon.com )
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Nikola Tesla, el
´friki´ más grande de todos los tiempos
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